Personal de las Casas YMCA acude a la garita fronteriza a recoger a estos menores que en ocasiones permanecen largas horas sin poderse mover del recinto migratorio para buscar alimento, agua o descanso. La Casa les provee del ambiente hogareño, seguro y digno que les ayuda a enfrentar la dramática y desesperante realidad en la que se encuentran solos y completamente vulnerables en las agresivas ciudades fronterizas. El matrimonio residente en cada Casa YMCA, o familia anfitriona, procura, antes que nada, recuperar la estabilidad emocional y física del menor, atendiendo de forma prioritaria sus necesidades básicas de alimento, cuidado y salud. Posteriormente, la trabajadora social inicia el proceso de reunificación familiar mediante la poca, incierta o nula información que el menor proporciona.
Su permanencia en las Casas es de 3 a 8 días, mientras se logra el propósito fundamental de reintegrarlos con su familia, por lo que resulta difícil implementar programas de largo plazo; sin embargo, se realizan pláticas educativas, se coordinan actividades fuera del centro, se supervisa el trato que reciben los menores durante el proceso de repatriación y se mantienen relaciones estrechas y respetuosas con las autoridades gubernamentales. Se han fomentado programas de servicio social con algunas universidades.
Las actividades que realizan los menores en las Casas YMCA mientras esperan a sus familiares son básicamente de apoyo en el aseo de la casa, tienen acceso a juegos de mesa, libros, televisión, y a salidas eventuales a centros comerciales o parques deportivos.Se ha diseñado con mucho éxito un sistema de recepción y canalización de menores hacia sus hogares después de ser atendidos en nuestras Casas que incluye, en muchos casos, la transportación a sus lugares de origen |
 |