La
YMCA de Parras se fundó en 1996, gracias a la iniciativa de Lynda
Quiñones Marrero. Su interés por el bienestar de la comunidad,
la llevó a visualizar los riesgos sociales que se avecinaban
por el incremento de la población migrante y flotante atraída
a la región por la apertura de varias fábricas. Preocupada
por el aumento del alcoholismo, drogadicción y desintegración
familiar, y conocedora de las bondades de los programas de la YMCA,
su filosofía y misión de servicio, decidió iniciar,
en su propia casa, con un pequeño grupo de niñas, algunos
de los programas característicos de la GUAY. 
Al poco tiempo, en marzo de ese mismo año, se presenta en Parras
la primera exhibición de gimnasia artística y se logra
entusiasmar a un grupo de padres de familia para formar un comité
para establecer la YMCA de Parras.
Finalmente, en junio de 1997, se constituye legalmente la ACJ de Parras.
A partir de ese momento, se incrementa el número de programas
y de usuarios.
Destacan los programas de gimnasia y los seminarios de capacitación
para líderes. Asimismo, se inician los cursos progresivos de
natación y los Programas de desarrollo Comunitario, brindando
asistencia a diabéticos, discapacitados físicos, obra
de barrio, y guardería.
Todas las clases, son impartidas por voluntarios.
Los
integrantes del Comité PRO-YMCA PARRAS y los socios padres de
Familia nos hemos dado cuenta de que:
LA HUMANIDAD, además de VIDA, requiere integrarse con otros elementos,
como el ESPÍRITU que lo anima, para encaminarse hacia lo constructivo
y el logro de una FELICIDAD ARMÓNICA, de ella misma y la de los
que la componen.
A cada persona al nacer, corresponde un ESPÍRITU EXCLUSIVO, que
puede ser parecido, o diferente del de sus semejantes. Sus características
particulares determinan, en gran parte su ACTITUD ANTE LA VIDA . Esta
actitud puede ser POSITIVA o NEGATIVA dependiendo de que su ESPÍRITU,
su MENTE y su CUERPO se mantengan o no equilibradamente SANOS.